Ricos

Sus manos fueron aquellas de interminables problemas.
Sus ojos matices con poca luz encontraron mi oscuridad
besando mi intocable murmuro de sonido nervioso;
Encontraron belleza del momento en un deseo repentino.
Sus tiernos colores no fueron aquellos pintados con acuarelas
pero a mis ojos funciono a lo que sentía perdido.
Me esfume, lo suelo hacer al cariño;
lo poco que escuchaba entre el agua turbia era ajeno a mi ser;
corrí desesperada hacia la próxima salida. y ahí fue para mi.
Fue una noche clara con reflejos robados que sin fin
bajo nuestra mañana.

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